Puente de Doble Vía

Este puente con las comunidades del exterior es para extrapolar valores humanos, cívicos y democráticos y para un mayor aprovechamiento de sus aportes al producto interno bruto de la República Dominicana.

Nadie puede poner en dudas que las comunidades dominicanas del exterior son la mejor exportación que ha hecho el país, no sólo por sus aportes al PIB a través de las remesas que llegan al territorio nacional, las cuales no sólo son el segundo renglón más importante de la economía, sino también porque  juegan un papel de primer orden en el segundo, que no es otro que el turismo, concretamente en el  interno o doméstico, y que  también representan un capital social que puede extrapolar valores humanos, cívicos y sociales que podrían fortalecer la democracia.

Las comunidades del exterior, cuyas principales están radicadas en los Estados Unidos Continentales, Puerto Rico, Canadá y Europa, hoy están conformadas por dominicanos de primera, segunda, tercera y hasta de cuarta generación, los cuales representan un capital social que podría generarles grandes beneficios al país si se logra establecer un Estado que convierta sus potencialidades en un elemento de crecimiento y desarrollo nacionales.

La incorporación de los dominicanos del exterior a la lucha por una mejor democracia, menos excluyente, más participativa, inclusiva y ética  a través de las candidaturas independientes, implica que ellos pueden jugar un papel protagónico en el logro de una sociedad y un Estado más institucionales que se construyan a través de una cultura de planificación programática y  estratégica para acabar con la improvisación, a los fines de construir  un futuro promisorio para toda y cada una de su gente , cuyos beneficios impactarían positivamente al que ha tenido que irse del país por carecer de garantía de una vida digna en las tierras que le vio nacer.